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martes, 3 de noviembre de 2026
salud

Muere un niño por sarampión en Nueva York tras 30 años sin casos

Un niño en el norte de Nueva York falleció por sarampión, el primer deceso en 30 años. Las autoridades alertan por la caída en vacunación.

Por Editor4 min de lectura0 comentarios
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Cortesía
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Un niño del área rural del norte del estado de Nueva York falleció después de contraer sarampión, convirtiéndose en la primera muerte por esta enfermedad en el estado en tres décadas, informaron las autoridades sanitarias. El deceso ocurrió en el condado de Lewis, a unos 150 kilómetros al norte de Siracusa, según confirmó la gobernadora Kathy Hochul.

La noticia sacudió a las comunidades locales y reavivó el debate sobre la importancia de las vacunas. Aunque Estados Unidos había logrado interrumpir la transmisión doméstica del sarampión en el año 2000 gracias a altas tasas de inmunización, en los últimos años esas cifras han caído por debajo del 95% necesario para prevenir brotes de esta enfermedad viral.

Un llamado de alerta sobre la vacunación

Hochul, demócrata, calificó la muerte del menor como “un recordatorio devastador de lo que está en juego cuando Washington erosiona deliberadamente décadas de progreso en la protección de los estadounidenses contra enfermedades prevenibles”. Sus declaraciones apuntan directamente a las políticas sanitarias federales y a la disminución de la cobertura de vacunas.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han confirmado tres muertes asociadas al sarampión en el país este año, aunque los departamentos de salud estatales reportan cifras más altas. Por ejemplo, las autoridades de Pensilvania han informado cinco fallecimientos y están investigando un posible sexto caso.

Medidas de emergencia en Nueva York

A principios de octubre, la gobernadora declaró una emergencia por desastre debido a los casos de sarampión en estados vecinos y en zonas rurales de Nueva York. La orden ejecutiva amplió el grupo de personas autorizadas para administrar vacunas contra el sarampión, incluyendo paramédicos, parteras y otros profesionales, y permitió que las enfermeras, junto con los médicos, pudieran ordenar pruebas de diagnóstico.

Esta medida busca agilizar la respuesta sanitaria en comunidades con acceso limitado a servicios médicos. La emergencia también refleja la preocupación de las autoridades por contener la propagación del virus en áreas con bajas tasas de vacunación.

¿Por qué es importante vacunarse contra el sarampión?

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede causar complicaciones graves, especialmente en niños pequeños. Los síntomas incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y sarpullido en todo el cuerpo. En algunos casos, puede derivar en neumonía, encefalitis e incluso la muerte.

La vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola) es segura y efectiva. Se recomienda que los niños reciban dos dosis: la primera entre los 12 y 15 meses, y la segunda entre los 4 y 6 años. Los adultos que no hayan sido vacunados también deberían hacerlo, especialmente si planean viajar al extranjero.

Un problema que nos concierne a todos

Aunque el caso ocurrió en Nueva York, la disminución de las tasas de vacunación es una tendencia global que también afecta a México y América Latina. En nuestro país, el sarampión había sido eliminado, pero en los últimos años se han reportado brotes importados que ponen en riesgo a la población no vacunada.

Las autoridades de salud mexicanas han intensificado las campañas de vacunación, pero la pandemia de COVID-19 interrumpió muchos esfuerzos. Es crucial que como sociedad entendamos que la inmunización no solo protege a quienes se vacunan, sino también a aquellos que no pueden hacerlo por razones médicas, como los bebés menores de un año o las personas con sistemas inmunitarios debilitados.

¿Qué podemos hacer?

  • Verificar nuestro esquema de vacunación y el de nuestros hijos.
  • Acudir al centro de salud más cercano para completar las dosis faltantes.
  • Informarnos con fuentes confiables sobre la seguridad y eficacia de las vacunas.
  • Compartir información veraz con familiares y amigos para contrarrestar los mitos.

La muerte de este niño en Nueva York es una tragedia que nos recuerda la importancia de mantener altas coberturas de vacunación. Como comunidad, debemos estar alerta y actuar para prevenir futuros brotes. La salud de nuestros hijos y de todos depende de ello.