Cortesía

Ir bien vestida cuando tienes a tu disposición todas las colecciones de Chanel —ahora firmadas por Matthieu Blazy— tiene muy poco mérito. Pero Carlota Casiraghi, embajadora oficial de la Maison desde 2020, sabe cuándo salirse del guion y apostar por otras marcas. Su madre, Carolina de Mónaco, ha sido clienta de Chanel desde los 80 y amiga íntima de Karl Lagerfeld, pero nunca tuvo un contrato profesional. Carlota, en cambio, debe lucir diseños de la firma francesa en alfombras rojas y eventos clave. ¿Y cuando no? Elige Rouje, la marca de Jeanne Damas, emblema del chic parisino con aires vintage.

El primer vestido de Rouje que conquistó a Carlota

El pasado 20 de junio, durante el Longines Global Champions Tour de París en la Torre Eiffel, Carlota apareció con el vestido Gaia de Rouje: negro con estampado de flores, tirantes y largo a la rodilla. Un modelo que, pese a ser de la colección de verano, ya está agotado. Lo combinó con brazaletes dorados de Chanel con las dos ces entrelazadas, dejando claro que, ante todo, es embajadora de una de las firmas más potentes del planeta.

Un segundo look para el festival de filosofía

El 24 de junio, en el festival anual de filosofía de Mónaco organizado por Les Rencontres Philosophiques —asociación que ella cofundó—, Carlota volvió a elegir Rouje. Esta vez, el vestido camisero Raelle en tono rojo, de 225 euros y disponible en cuatro colores. Lo acompañó con el clásico tote bag de Vanessa Bruno con lentejuelas y, por supuesto, lentes de sol de Chanel.

Más opciones de Rouje en el armario de Carlota

Además de los dos modelos ya vistos, Carlota ha sido vista con otros vestidos de Rouje:

  • Daria: vestido midi con tirantes finos y estampado de flores (185 euros).
  • Anais: vestido cruzado de largo midi en verde pastel con estampado de flores (195 euros).
  • Sheila: vestido camisero de tejido fluido con estampado de flores, cuello con lazo y fruncidos en el pecho (antes 185 euros, ahora 130 euros).

La elección de Carlota por Rouje no le impide incluir accesorios de Chanel, como pulseras doradas o lentes de sol, manteniendo su esencia como embajadora. Incluso ha optado por opciones low cost, como una camisa de rayas de Monoprix de apenas 35 euros.

Otros artículos relacionados:

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *