En los últimos días, el expresidente Donald Trump ha vuelto a encender la polémica con afirmaciones sobre el voto de los no ciudadanos en Estados Unidos. Según él, las personas que no tienen la ciudadanía estadounidense estarían votando en las elecciones, un supuesto que carece de fundamento legal y factual. Pero más allá de la desinformación, lo que realmente está en juego es la confianza en el sistema democrático y la participación de los votantes legítimos.
¿Qué dice la ley sobre el voto de no ciudadanos?
La realidad es contundente: en Estados Unidos, solo los ciudadanos estadounidenses pueden votar en elecciones federales. Así lo establece la ley desde hace décadas, y no hay evidencia creíble de un voto masivo de no ciudadanos. Las afirmaciones de Trump forman parte de una estrategia más amplia que busca sembrar dudas y desmovilizar a ciertos sectores del electorado.
Organizaciones defensoras del voto han señalado que este tipo de retórica es peligrosa porque genera temor e intimidación, especialmente en comunidades inmigrantes. “Esto es parte de una estrategia más amplia que hemos visto en los últimos dos años, infundiendo miedo, intimidación y atacando nuestra democracia”, advierten desde grupos de derechos civiles.
La voz de quienes aún no pueden votar
Mientras tanto, muchas personas que residen legalmente en el país, pero que aún no han obtenido la ciudadanía, alzan la voz para recordar la importancia del sufragio. “Todavía no puedo votar, pero si tú puedes, hazlo, necesitamos que lo hagas”, es el llamado de quienes participan activamente en campañas y organizaciones comunitarias.
Estas personas, aunque no pueden emitir un voto, contribuyen de otras formas: hacen activismo, organizan a vecinos y amigos, y trabajan para que más gente se involucre. “Nuestra generación más joven necesita entender que votar es necesario para expresar nuestras opiniones. Es un derecho sagrado en la base de nuestra democracia”, subrayan.
El valor de la participación ciudadana
La narrativa de Trump no solo carece de sustento, sino que pretende desviar la atención de los verdaderos problemas. Lo cierto es que el voto es una herramienta poderosa para cambiar realidades, y quienes no pueden hacerlo todavía lo saben mejor que nadie.
“Todavía estoy esperando mi turno para votar, pero cuando llegue, cuando me convierta en ciudadana de Estados Unidos, me presentaré tal como les pido que se presenten ahora. Porque contamos. Siempre hemos contado y siempre contaremos”, comparte una activista que trabaja incansablemente para movilizar a los votantes.
Este tipo de testimonios reflejan el compromiso de quienes, a pesar de no tener aún la ciudadanía, entienden que la democracia se fortalece con la participación de todos los que tienen el derecho al voto.
¿Por qué es importante no caer en la desinformación?
Las afirmaciones sin fundamento sobre el voto de no ciudadanos pueden tener un efecto disuasorio: algunos votantes elegibles podrían creer que su voto no cuenta o que el sistema está manipulado. Por eso, es crucial informarse en fuentes confiables y ejercer el derecho al voto.
Además, este tipo de retórica alimenta la discriminación y la xenofobia, afectando especialmente a las mujeres inmigrantes y a sus familias. En Danytips, creemos en una sociedad inclusiva donde todas las voces sean escuchadas y respetadas.
Consejos para ejercer tu voto con confianza
- Verifica tu registro electoral: Asegúrate de estar registrada y que tus datos sean correctos.
- Infórmate sobre las propuestas: Conoce a los candidatos y sus plataformas.
- Acude temprano: Evita filas y contratiempos el día de la elección.
- Lleva identificación válida: Según los requisitos de tu estado.
- No temas: Tu voto es secreto y seguro. Nadie puede intimidarte.
Un llamado a la acción
Si eres ciudadana estadounidense y tienes derecho al voto, no dejes que la desinformación te detenga. Tu participación es fundamental para construir el futuro que queremos. Y si aún no puedes votar, sigue alzando tu voz y apoyando a quienes sí pueden hacerlo.
La democracia se nutre de la participación de todas y todos. No permitas que el miedo o las mentiras te alejen de las urnas. ¡Tu voto cuenta!

