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Cuando hablamos de fertilidad masculina, uno de los estudios clave es el seminograma. Y dentro de este análisis, la morfología de los espermatozoides juega un papel fundamental. ¿Alguna vez te has preguntado qué significa tener espermatozoides con forma anormal? Te lo explicamos de manera sencilla y clara.

¿Qué es la morfología espermática?

La morfología espermática evalúa la forma de los espermatozoides, específicamente de sus tres partes principales: cabeza, pieza intermedia y cola. Un espermatozoide normal tiene una cabeza ovalada y una cola larga y recta. Cuando hay alteraciones en estas estructuras, se habla de teratozoospermia.

¿Cómo se evalúa?

Para analizar la morfología, se toma una pequeña muestra de semen, se extiende en un portaobjetos, se fija y se tiñe. Luego, un especialista observa al microscopio al menos 200 espermatozoides y determina cuántos tienen forma normal. Este proceso es estándar en cualquier laboratorio de fertilidad.

Valores normales según la OMS

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su manual de 2010, se considera normal si al menos el 4% de los espermatozoides tienen morfología normal. Es decir, si el 96% o más son anormales, se diagnostica teratozoospermia. Aunque en 2021 se publicó una actualización, la mayoría de los laboratorios aún usan el criterio de 2010.

Existe también el criterio de Kruger, más estricto, que sitúa el límite en 14% de formas normales. Con menos del 14%, se considera anormal.

¿Qué causa una morfología anormal?

Las causas pueden ser variadas: desde problemas en la espermatogénesis hasta enfermedades del epidídimo. El varicocele, por ejemplo, es responsable de hasta el 40% de los casos de infertilidad masculina y puede afectar la forma de los espermatozoides. También influyen factores como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, el estrés oxidativo y una mala alimentación.

Tipos de defectos

  • Cabeza: puede ser grande, pequeña, alargada o tener un acrosoma anormal.
  • Pieza intermedia: puede ser gruesa, delgada o presentar restos citoplasmáticos.
  • Cola: puede ser doble, enroscada, corta o ausente.

¿Afecta la fertilidad?

Sí, pero no siempre de manera determinante. Los espermatozoides con morfología anormal pueden tener problemas para moverse y fertilizar el óvulo de forma natural. Sin embargo, con técnicas de reproducción asistida como la ICSI (microinyección intracitoplasmática), es posible seleccionar el espermatozoide con mejor apariencia e inyectarlo directamente en el óvulo, superando así las barreras físicas.

¿Puede un espermatozoide anormal fecundar?

Es posible, pero las probabilidades son menores. Dependiendo del tipo de defecto, algunos espermatozoides anormales pueden fecundar, pero si el defecto es severo (como cabeza sin acrosoma), la fecundación es casi imposible sin ayuda médica.

¿Se puede mejorar la morfología?

En casos leves, sí. Una dieta rica en antioxidantes, reducir el consumo de cafeína, evitar el tabaco y las drogas, y mantener una frecuencia eyaculatoria regular (sin largos periodos de abstinencia) pueden ayudar. También existen suplementos con vitaminas y minerales, aunque su eficacia no está completamente demostrada.

¿Los espermatozoides anormales causan aborto?

Existe evidencia de que las anomalías genéticas asociadas a una mala morfología pueden aumentar el riesgo de aborto espontáneo, ya que el embrión puede no desarrollarse correctamente.

Opción: reproducción asistida

Si después de intentarlo de forma natural no se logra el embarazo, la ICSI es la técnica más recomendada para casos de teratozoospermia severa. En el laboratorio, el embriólogo selecciona el mejor espermatozoide y lo inyecta en el óvulo, maximizando las posibilidades de éxito.

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