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El reconocido economista Santiago Niño Becerra ha encendido las alarmas con su más reciente análisis sobre el precio del diésel en Estados Unidos, que alcanzó un récord histórico el pasado sábado. Según sus cálculos, esta situación representa una “auténtica tragedia” para la economía estadounidense y, sobre todo, para el poder adquisitivo de sus ciudadanos.

Un récord que preocupa

El precio del galón de diésel en Estados Unidos llegó a los 6.4866 dólares, una cifra sin precedentes que, según Niño Becerra, debería ser mucho mayor si se compara con el contexto económico de otros países. Para ponerlo en perspectiva, el economista tomó como referencia el Producto Interno Bruto (PIB) de España (92 puntos) y el de Estados Unidos (138).

“Si el precio medio de un litro de diésel estándar en España hoy es de 1.94 euros, en relación a su PIB en USA se deberían pagar a 2.91 euros el litro”, explicó. Esto equivaldría a 12.6532 dólares por galón, casi el doble del precio récord alcanzado. A pesar de ello, el actual precio ya se vive como un drama nacional.

¿Por qué tanto alboroto si el precio es la mitad de lo que debería ser?

Niño Becerra se hizo esta pregunta y él mismo encontró la respuesta: el transporte de mercancías por camión utiliza diésel, al igual que la práctica totalidad de los autobuses de líneas regulares. Además, el 99 por ciento de las locomotoras que mueven los ferrocarriles que transportan mercancías y pasajeros funcionan con diésel.

Esto significa que un aumento en el precio del diésel impacta directamente en los costos de transporte, lo que a su vez se traduce en un alza generalizada de precios. “Que en USA aumente el precio del diésel representa una auténtica tragedia para la inflación y para el poder adquisitivo de la población debido a la enorme cantidad de mercancías que se mueven y a las largas distancias a las que hay que moverlas”, sentenció el economista.

Implicaciones para la economía estadounidense

El análisis de Niño Becerra pone de manifiesto la fragilidad de la economía estadounidense ante un insumo tan básico como el diésel. No se trata solo de un problema para los conductores, sino para toda la cadena de suministro. Los precios de los alimentos, los bienes de consumo y prácticamente cualquier producto que se transporte por tierra se verán afectados.

Además, este escenario podría tener repercusiones globales, ya que Estados Unidos es una de las mayores economías del mundo. Un aumento sostenido en los precios del transporte podría ralentizar el comercio internacional y afectar a los mercados financieros.

¿Qué se puede esperar?

Por ahora, no hay señales de que el precio del diésel vaya a bajar en el corto plazo. Factores como la guerra en Ucrania, las tensiones geopolíticas y la transición energética están contribuyendo a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles.

Los expertos coinciden en que se necesitan medidas estructurales para reducir la dependencia del diésel y fomentar alternativas más sostenibles. Mientras tanto, los ciudadanos estadounidenses tendrán que prepararse para un golpe a su economía doméstica.

Consejos para enfrentar el alza de precios

Ante este panorama, aquí algunos tips para cuidar tu bolsillo:

  • Planifica tus desplazamientos: agrupa tus diligencias para reducir el uso del auto.
  • Considera el transporte público: aunque el diésel también afecta su costo, suele ser más económico que usar el auto propio.
  • Optimiza el consumo de energía en casa: pequeños cambios pueden generar ahorros significativos.
  • Compra local: los productos locales requieren menos transporte y pueden ser más económicos.

Si bien la situación es compleja, mantenerse informada y tomar decisiones conscientes puede marcar la diferencia en tu economía personal.

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Por Editor

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