Pete Davidson, el comediante que saltó a la fama por su paso por Saturday Night Live, ha decidido abrir su corazón como nunca antes. En una entrevista con Variety, el actor de 32 años recordó el momento más oscuro de su vida, cuando en 2023 tocó fondo y su adicción a las drogas lo llevó a un punto crítico. Su historia es un testimonio de lucha, pero también de esperanza y redención.
Un cóctel peligroso: seis drogas al mismo tiempo
Davidson confesó que durante esa época consumía una mezcla explosiva de sustancias. “Era ketamina. La conseguía líquida y la cocinaba”, reveló. Pero eso no era todo: también consumía ácido, hongos, óxido nitroso, marihuana y pastillas a diario. “No me sentía drogado, me sentía drogado cuando no consumía. Ahí me di cuenta de que esto era un problema enorme”, admitió.
El comediante explicó que su adicción se intensificó mientras protagonizaba la serie autobiográfica Bupkis, donde interpretaba una versión de sí mismo. “Estaba viviendo constantemente en mi propia basura y en mi trauma pasado, así que recurrí a las drogas para adormecer el dolor”, contó. La serie, que se estrenó en 2023, se convirtió en un espejo de sus propios demonios.
El llamado de su madre que lo cambió todo
Pete ha sido muy abierto sobre la pérdida de su padre, el bombero Scott Davidson, quien falleció durante los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York. Ese dolor lo acompañó durante años y fue una de las razones por las que cayó en las drogas. Sin embargo, fue una conversación con su madre, Amy Davidson, la que lo hizo reaccionar.
“Me dijo que su mayor miedo era despertar un día y ver en las noticias que algo malo me había pasado”, recordó. “Llegué a un punto en el que no podía hacerle eso a ella”. Esas palabras lo marcaron profundamente y lo llevaron a tomar la decisión de internarse en rehabilitación.
Davidson dejó la segunda temporada de Bupkis y se ingresó en un centro de tratamiento. “Yo era parte del problema que más odiaba: la invasión de mi vida personal. Estaba alimentando esa narrativa”, reflexionó.
El verdadero cambio: querer estar sobrio por sí mismo
Aunque su madre fue el detonante, Pete asegura que el cambio real llegó cuando cumplió 30 años y se dio cuenta de que necesitaba hacerlo por él. “Cuando cumplí 30 y estaba ahí, fue un punto muy bajo. No pasaba mucho con mi carrera y pensé: ‘Esto apesta. No puedo más'”, confesó. “Tienes que quererlo por ti mismo, no por nadie más ni por un trabajo. Cuando terminas, terminas”.
Hoy, Davidson se mantiene sobrio, con la excepción de “cuatro cervezas al año”. “Ya no me meto con drogas. Han pasado dos o tres años desde que dejé las drogas duras y más de un año desde que dejé la marihuana”, compartió. “Lo más difícil de dejar fue la marihuana”, admitió.
La paternidad: su mayor motivación
Pete se convirtió en padre hace nueve meses de una niña llamada Scottie, a quien tuvo con su exnovia Elsie Hewitt. La pequeña lleva el nombre de su difunto padre, y para Pete, su llegada transformó su mundo por completo.
“Scottie es toda mi vida. Antes vivía o moría por esta industria y por lo que la gente pensara de mí”, confesó. “Todo era validación y ‘si hago esto, entonces haré aquello’. Pero cuando la vi por primera vez, pensé: ‘Dios mío, nada de esto importa en absoluto. Es solo un trabajo'”.
Ahora, el comediante ve su carrera con otra perspectiva: “Si puedo hacer cosas geniales, perfecto; si no, también, puedo estar más tiempo en casa con mi hija”.
Davidson también reveló que su hija es su mayor motivación para mantenerse sobrio. “Cada vez que tengo un pensamiento, miro el fondo de pantalla de mi teléfono y digo: ‘Ah, sí, no'”, contó entre risas.
Un mensaje de esperanza
La historia de Pete Davidson es un recordatorio de que la adicción no discrimina y que la recuperación es posible cuando se encuentra un propósito verdadero. Si tú o alguien que conoces está luchando contra el abuso de sustancias, no dudes en buscar ayuda. La Línea Nacional de Ayuda de SAMHSA está disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana, en el 1-800-662-HELP (4357).

