Wafae Atid, una joven marroquí de 28 años, ha pasado de vivir en la calle a ser el centro de una polémica viral. Su historia, que comenzó cuando cruzó a nado la frontera de Ceuta en julio, ha desatado una ola de mensajes de odio y amenazas que la mantienen ahora encerrada en la casa de un vecino que la acogió. Pero, ¿quién es realmente Wafae y por qué su testimonio ha generado tanto revuelo?
El cruce que lo cambió todo
Wafae fue parte de las más de 73,000 personas que entraron a Ceuta desde Marruecos el pasado julio. En una entrevista con El País, explicó que no huía de la pobreza, sino de la mentalidad conservadora de su familia, que no aceptaba su forma de vida. Sin embargo, su pasado en Dubái y sus viajes a Turquía o Emiratos Árabes la convirtieron en blanco de críticas. Muchos la acusan de fingir vulnerabilidad para obtener asilo.
En una segunda entrevista, Wafae aclaró que trabajó como recepcionista en Dubái y que sus viajes los pagó con su propio esfuerzo. “Quise venir de forma legal, pero no me dieron la oportunidad”, afirma. La visa para Europa desde Dubái es casi imposible para los trabajadores marroquíes, ya que las autoridades temen que se queden en el continente.
El odio en las redes y la calle
Desde que su historia se viralizó, Wafae recibe amenazas diarias. La acusan de ser espía de Marruecos o Argelia, y de ser una “influencer de viajes” que finge necesidad. “No soy rica, he trabajado duro para viajar”, responde. Pero el acoso no solo viene de Marruecos, sino también de españoles que no entienden su situación. “No todos venimos por pobreza, hay muchos motivos”, dice.
El punto más crítico ocurrió cuando un grupo intentó atacarla frente al CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes). Por seguridad, ahora vive en la casa de un vecino del barrio de El Príncipe, donde no puede salir a la calle. “Me siento segura aquí, pero es una vida muy limitada”, comenta.
Una vida de esfuerzo y sueños
Wafae creció en Tánger, pero se emancipó joven para escapar del control familiar. “En la cultura árabe, la familia es lo más importante, especialmente para las mujeres. El matrimonio es el gran reto, y parece que cuando te casas, tu vida se termina”, explica. Ella sueña con casarse, pero no a cualquier precio.
Su pasión es el fútbol, es fan del FC Barcelona, y su mayor anhelo es vivir en Barcelona y trabajar en hostelería. Mientras tanto, estudia español con una app y espera que su solicitud de asilo prospere. “Tengo miedo de volver a Marruecos, ahora soy famosa y es peligroso”, confiesa.
La incertidumbre del futuro
Wafae no sabe cuánto tiempo podrá quedarse en la casa que la acoge ni qué pasará con su caso. “Estoy hablando con una abogada para ver qué se puede hacer”, dice. Mientras tanto, sigue recibiendo apoyo de algunas personas, pero también el rechazo de otras. Su historia es un reflejo de las complejas migraciones que viven muchas mujeres.
“Solo pido respeto, yo respeto a los demás y merezco lo mismo”, concluye. Su sueño de una nueva vida en España sigue en pie, pero el camino es incierto.
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