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El brillo corporal ya no va de purpurina evidente ni de piel aceitada sin control, sino de luminosidad estratégica. Lourdes Montes lo lleva como mejor funciona: suave, elegante y muy verano. La clave está en una piel bien nutrida, aceites ligeros y pequeños toques de luz en hombros, escote y piernas para un efecto cuidado, favorecedor y natural.

Hay pieles que no parecen maquilladas, sino bien cuidadas. Ese es el efecto que mostró Lourdes Montes en una entrega de premios en Málaga, con un vestido hombro al aire de la diseñadora colombiana Silvia Tcherassi, luciendo brazos, escote y hombros con ese brillo sutil, elegante y nada obvio que asociamos al verano más sofisticado. No hablamos de purpurina ni de una piel plastificada, sino de un acabado jugoso, uniforme y satinado, como si la luz se quedara suavemente sobre la piel.

¿Por qué los aceites corporales son los mejores aliados?

La clave está en trabajar el cuerpo casi como trabajamos el rostro: hidratación, nutrición y un toque estratégico de luminosidad. Y ahí es donde los aceites corporales se convierten en el gesto de belleza de la temporada. “Los aceites vegetales tienen una afinidad estructural con los lípidos de la piel que las emulsiones convencionales no pueden replicar. Penetran mejor, no interfieren con el microbioma cutáneo y no necesitan conservantes agresivos. Especialmente en pieles maduras o muy secas, la diferencia es notable desde las primeras semanas de uso”, indica la farmacéutica Ariadna Canals, portavoz de la firma extremeña Be Cherry.

Durante años, muchas hemos mirado los aceites corporales con cierta sospecha, como si fueran sinónimo de piel pegajosa, ropa manchada y arena de la playa por todo el cuerpo. Pero las fórmulas actuales juegan en otra liga: son más ligeras, se absorben mejor y dejan un acabado satinado, no graso. Además, aportan algo que una loción convencional no siempre consigue: nutrición lipídica.

La importancia de los lípidos en la piel

“Cuando los lípidos están en una proporción adecuada, la piel se mantiene correctamente hidratada, flexible y protegida”, expone Marta Morais, farmacéutica y product trainer de BABÉ. La piel necesita lípidos para mantener su barrera fuerte, flexible y resistente. Cuando esa barrera está equilibrada, la piel no solo se siente más cómoda, también refleja mejor la luz y se ve más bonita, lisa y luminosa.

El truco infalible de Rocío Corrales

Para conseguir una piel luminosa como la de Lourdes Montes, el brillo no debería ser el primer paso, sino el último. Antes de iluminar, conviene hidratar y nutrir bien, porque una piel seca nunca luce realmente jugosa: puede brillar por encima, sí, pero seguirá viéndose apagada debajo. Lo ideal es aplicar el aceite tras la ducha, cuando la piel está limpia y receptiva, o “mezclar unas gotas con la crema habitual o el aftersun permite un acabado mucho más orgánico y fundente”, informa Rocío Corrales, Brand Manager de la marca Arganour.

Este truco deja la piel satinada, más uniforme y con ese efecto de bronceado de vacaciones aunque vengas de contestar correos en una oficina en el centro de la ciudad. “En los últimos años, la tendencia más extendida en make up ha sido la iluminación y el efecto glow en el rostro. En todo neceser de básicos de maquillaje es más que habitual encontrar un iluminador facial y casi todas hemos aprendido las nociones para utilizarlo. Ahora, esta tendencia sobrepasa el rostro y la última moda beauty es la iluminación corporal”, opinan desde Camaleon Cosmetics.

Cómo aplicar el aceite corporal para un brillo estratégico

El secreto del brillo en el cuerpo está en aplicar el aceite corporal estratégicamente. Los puntos más favorecedores son aquellos donde la luz cae de forma natural: clavículas, hombros, escote, brazos, espinillas y parte frontal de las piernas. En esas zonas, un velo de aceite iluminador puede estilizar visualmente, suavizar imperfecciones y realzar el tono de la piel. También se puede usar una mínima cantidad en largos y puntas del pelo para controlar el encrespamiento o aportar brillo a un recogido pulido.

La regla de oro: empezar con poco producto y añadir solo si hace falta. El brillo más bonito del verano no es el más evidente, sino el que hace que la piel parezca suave, flexible y bien tratada.

Beneficios de los aceites corporales

Los aceites corporales funcionan porque unen dos beneficios que nos encantan: efecto inmediato y cuidado real. Son ideales “para los meses de verano, cuando el brillo dorado se convierte en protagonista, pero igualmente perfecto durante todo el año para iluminar la piel con elegancia”, reconocen desde la firma Histomer. En un solo gesto pueden mejorar la sensación de sequedad, aportar confort, realzar el bronceado y dejar un acabado satinado que eleva cualquier vestido, top de tirantes o camisa abierta.

Para copiar el brillo de Lourdes Montes, la fórmula no pasa por cubrir la piel de destellos, sino por mimarla con constancia. Y sí, elegir bien el aceite también cuenta.

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Por Editor

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