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¿Alguna vez has pensado que las coles de bruselas son aburridas? Esta receta las transforma por completo. Con una costra crujiente de queso, se convierten en el acompañamiento estrella de cualquier comida. Y lo mejor: es tan sencillo que puedes hacerlo con los ojos cerrados.

En la serie “Así de simple”, compartimos recetas tan fáciles que no necesitas ser un chef experto. Listas de ingredientes mínimas, técnicas relajadas y resultados tan deliciosos que querrás compartir la receta con todos.

El secreto de una buena guarnición

Las cenas navideñas o de Acción de Gracias son una maratón, no un sprint. Por más que calcules los tiempos, las guarniciones rara vez se comen recién salidas del horno. Se quedan en la mesa mientras los invitados picotean, se sirven otra copa y comparten los últimos chismes familiares. Por eso prefiero platillos que se disfrutan a temperatura ambiente.

Este año, prueba mis coles de bruselas con costra crujiente de queso. En italiano, esta costra se conoce como frico: básicamente, queso rallado horneado hasta que se convierte en una galleta dorada y salada. La textura es ligera y encaje, como una papa frita, que se rompe al menor toque de cuchara o al morderla. Y aunque solo lleva un ingrediente extra, es suficiente para convertir a cualquier escéptico de las coles de bruselas en un fanático total.

¿Cómo lograr la costra perfecta?

Después de sacar las coles del horno, podrías preocuparte porque no quedó bien la costra. El queso se verá suave y maleable. Solo dale tiempo mientras rocías el pavo, revisas los panecillos o te tomas un trago de vino. En unos minutos se endurecerá hasta formar una capa quebradiza.

Si los astros se alinean y te sientes aventurera, levanta toda la hoja (queso, coles y todo) del papel pergamino o tapete de un solo tirón, como si fuera una calcomanía, y sostenla como un trofeo dorado para tentar a los que quieran probar. Es irresistible.

Ingredientes

  • 500 g de coles de bruselas
  • 1 taza de queso rallado (parmesano, pecorino o el que prefieras)
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación paso a paso

  1. Precalienta el horno a 200 °C.
  2. Lava y corta las coles de bruselas por la mitad.
  3. Colócalas en una bandeja para horno con papel pergamino.
  4. Rocía con aceite de oliva, sal y pimienta.
  5. Espolvorea el queso rallado sobre las coles, formando una capa uniforme.
  6. Hornea durante 20-25 minutos, hasta que las coles estén tiernas y el queso dorado y crujiente.
  7. Deja reposar unos minutos antes de servir para que la costra se endurezca.

Variaciones y consejos

Puedes añadir otros ingredientes a la costra: hierbas como romero o tomillo, un toque de ajo en polvo o incluso un poco de tocino picado. También puedes usar diferentes quesos para variar el sabor.

Si quieres que las coles queden más crujientes, córtalas en trozos más pequeños o aumenta el tiempo de horno ligeramente.

Esta receta es perfecta para acompañar carnes asadas, aves o incluso como plato principal para una cena ligera. Y como se puede servir a temperatura ambiente, es ideal para buffets o comidas festivas.

Beneficios nutricionales

Las coles de bruselas son una excelente fuente de vitamina C, vitamina K y fibra. Además, son bajas en calorías y ricas en antioxidantes. Al combinarlas con queso, obtienes una dosis extra de calcio y proteínas. Eso sí, modera la cantidad de queso si buscas una opción más ligera.

Así que ya lo sabes: si quieres sorprender a tus invitados con una guarnición diferente, fácil y deliciosa, anima a preparar estas coles de bruselas con costra de queso. ¡Te aseguro que no quedarán ni las migajas!

Por Editor

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