Un nuevo estudio revela un hallazgo sorprendente que podría explicar por qué la esclerosis múltiple (EM) avanza rápido en algunas personas y lento en otras. En tejido cerebral de pacientes con EM severa, los investigadores encontraron una gran cantidad de células inmunes ‘espumosas’ repletas de gotitas de grasa después de absorber mielina dañada. Estas células sobrecargadas parecen pasar de ayudar a reparar el cerebro a alimentar el daño y la inflamación continua.
¿Qué significa este descubrimiento?
La esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune donde el sistema inmunológico ataca la vaina de mielina que protege las fibras nerviosas. Hasta ahora, se creía que las células inmunes que limpiaban los restos de mielina ayudaban a la reparación. Pero este estudio sugiere que, cuando se saturan de grasa, se vuelven contraproducentes.
El papel de las células espumosas
Estas células, similares a las que se encuentran en placas de ateroma, acumulan lípidos y secretan moléculas inflamatorias. En el cerebro, esto crea un círculo vicioso de daño. Los científicos creen que bloquear este proceso podría ser una nueva vía terapéutica.
Implicaciones para el tratamiento
Los hallazgos abren la puerta a fármacos que eviten la acumulación de grasa en las células inmunes o que reprogramen su función. Aunque aún es temprano, podría significar un cambio en cómo se aborda la EM progresiva.
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