Gracie Abrams, la cantante y compositora nominada al Grammy, ha conquistado el mundo de la moda y la belleza al convertirse en la nueva imagen de la fragancia Coco Mademoiselle Crush Absolu de Chanel. En su canción “Better”, Abrams ya había mencionado el perfume como un elemento clave en sus letras, y ahora lo lleva a otro nivel al protagonizar un cortometraje publicitario dirigido por Joe Wright.
En esta pieza audiovisual, Abrams corre bajo la lluvia, baila y hasta hace body surfing en un café francés, todo con un look impecable que incluye un bob que se roba el show. Pero más allá de la estética, la artista nos comparte en una entrevista exclusiva para ELLE sus pensamientos sobre los olores que marcan nuestras vidas, el desamor y el empoderamiento femenino.
El aroma de la infancia y la memoria
Cuando le preguntamos a Gracie Abrams sobre el olor que más le recuerda a su hogar, no duda ni un segundo: “Lo primero que me viene a la mente es el olor de la lluvia sobre el pavimento en Maine, en la antigua casa de mis abuelos. Recuerdo las tormentas, la tierra, el cemento y los árboles. No sé qué es, pero hay un aroma inconfundible de la casa de mi infancia que aparece cada vez que vuelvo. Debe ser el detergente, no sé qué otra cosa podría ser tan consistente”.
Este tipo de conexiones sensoriales son las que inspiran su música y su interpretación. Para ella, el perfume es una parte esencial de la identidad de una persona: “El perfume está integrado en la identidad de alguien y en la forma en que lo conoces. Recuerdo a las personas por su olor, ya sea por una fragancia o por su olor natural. Siempre me ha encantado ese detalle, y cuando estás escribiendo y tratando de traerte a ti mismo o a un extraño de vuelta a un momento, es uno de esos sentidos que es fácil de señalar. Es casi tangible”.
El desamor y su olor
Abrams también nos confiesa qué aroma asocia con el desamor: “Siento que en tu primer desamor estás abatida. Ninguno de tus sentidos está bien adaptado. Creo que lo único que olería durante el desamor son pañuelos desechables usados, esos que están llenos de lágrimas”. Una respuesta que nos hace reflexionar sobre cómo los olores pueden estar ligados a nuestras emociones más profundas.
La mujer detrás del personaje
En el anuncio, Abrams interpreta a una mujer que huye de todo lo que no la hace sentir ella misma y corre hacia lo que la hace sentir viva. “Ella corre hacia lo que la hace sentir más viva. Huye de cualquier cosa que no se sienta como ella misma. Creo que este personaje tiene una brújula interna muy fuerte y no quiere fingir ser alguien que no es. Si algo no se siente bien, este personaje dice: ‘Ok, genial. Voy a correr por la calle y encontrar un lugar donde me sienta en comunidad con personas afines, donde sienta que estoy aprendiendo algo o que sea emocionante’”.
La espontaneidad y el autoconocimiento del personaje fueron aspectos que disfrutó mucho interpretar: “Hay una especie de espontaneidad en ella, junto con un conocimiento de sí misma que me parece realmente emocionante. Fue muy divertido encarnar eso durante la semana que filmamos”.
Inspiración en Chanel y el empoderamiento femenino
Gracie confiesa que creció viendo el icónico anuncio de Chanel protagonizado por Keira Knightley y que siempre fue una gran admiradora. “Crecí viendo ese anuncio en el aeropuerto o en internet como súper fan. Estaba asombrada por su interpretación del personaje. Había una sensualidad y un poder en la forma en que lo hizo. Investigué todos los recursos que pude encontrar sobre su tiempo representando a Coco”.
Además, se siente inspirada por la propia Gabrielle Chanel y su forma de diseñar para sí misma: “Me conmovió la forma en que Gabrielle Chanel diseñaba para ella misma. Hacía diseños dinámicos que le permitían, si quería, correr de una habitación a otra. En comparación con la ropa que usaban las mujeres de esa época, que a menudo requería de otro par de manos para ayudarte a quitarte algo. Pensé en la libertad de estar en tu propia piel de una manera inspiradora”.
La magia del rodaje
Para Abrams, el rodaje fue una experiencia única, especialmente el día del café. “Mi día favorito de rodaje fue el del café. Hay un grupo ecléctico y hermoso de personas, y la espontaneidad de empezar a bailar ocurre porque hay una apertura y curiosidad por las experiencias y sentimientos de los demás. Esa alquimia resultó en un gran y hermoso ‘hang’ (por falta de una mejor palabra). Apoyarme en eso fue realmente importante para el desarrollo del personaje”.
La fragancia fue un elemento clave durante la filmación: “La fragancia en sí también evoca un estado de ánimo que, para mí, fue mi recurso principal. Cada vez que estábamos a punto de comenzar, necesitaba un chorro de perfume. Entonces pensaba: ‘De acuerdo, estamos de vuelta’”.
Para Gracie, las mujeres que la empoderan son aquellas que se conocen bien a sí mismas: “Trato de pensar en las mujeres de mi vida con las que me siento empoderada, y siempre son personas que se conocen tan bien que me hacen querer ser más yo misma”.
Sin duda, Gracie Abrams ha logrado transmitir su esencia y su talento en esta campaña, demostrando que el perfume es mucho más que una fragancia: es una extensión de nuestra personalidad y una herramienta para conectar con los demás.
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