Ocesa lleva la sostenibilidad más allá del escenario: composta, ahorro de agua y boletos digitales

Cuando pensamos en un concierto masivo o un festival de música, lo primero que viene a la mente es la experiencia, la energía del público y la producción espectacular. Pero, ¿qué pasa con todo lo que ocurre detrás del escenario? La empresa mexicana de entretenimiento OCESA ha decidido que la sostenibilidad no sea solo un discurso, sino una parte estructural de su modelo de negocio. En el marco del Día Internacional de la Tierra, la compañía compartió los resultados de sus iniciativas ambientales, que van desde el compostaje de residuos orgánicos hasta la digitalización total de boletos.

Uno de los datos más llamativos tiene que ver con la gestión de desechos. Gracias a programas de compostaje implementados en eventos masivos, OCESA ha logrado recolectar más de una tonelada de residuos orgánicos. Esta acción no solo evita que esos desechos terminen en rellenos sanitarios, sino que ha impedido la emisión de más de 11 mil kilogramos de CO₂ a la atmósfera. Lo mejor es que esos residuos se transforman en composta que luego se utiliza para mejorar espacios públicos. Una forma de devolverle a la tierra lo que la industria del entretenimiento toma prestado por unas horas.

Pero el compromiso va mucho más allá de los residuos. En los recintos operados por la empresa, como el Autódromo Hermanos Rodríguez, se han instalado sistemas de captación de agua pluvial, sanitarios de bajo consumo y plantas de tratamiento que permiten reutilizar hasta el 80% del agua utilizada. Esto es clave en un país donde el estrés hídrico es una realidad cada vez más apremiante. Además, la iluminación LED ya cubre hasta el 80% de ese espacio, complementada con soluciones solares y tecnologías de bajo consumo energético. La producción de un espectáculo en vivo requiere una infraestructura técnica impresionante, y OCESA busca que esa potencia no se traduzca en un impacto ambiental desmedido.

Para los asistentes, muchos de estos cambios ya son parte de la experiencia cotidiana. ¿Recuerdas cuando los boletos eran papel y había que guardarlos como recuerdo? Pues bien, la digitalización ha evitado la impresión de más de 18 millones de entradas en México, reduciendo el consumo de papel y los recursos asociados a su producción y distribución. A esto se suma la eliminación de plásticos de un solo uso en festivales y la adopción de vasos reutilizables. Detrás de cada una de estas decisiones hay una lógica de economía circular que busca reducir la presión sobre los recursos naturales.

Más allá de lo ambiental, la sostenibilidad en esta industria también tiene una dimensión social. OCESA ha comenzado a integrar la inclusión, la accesibilidad y el impacto en las comunidades como parte de una visión más integral. Porque al final, un evento masivo no solo transforma un espacio físico, también transforma la vida de quienes lo habitan, aunque sea por un fin de semana. La compañía entiende que el futuro del entretenimiento no solo pasa por la tecnología o el talento artístico, sino por la eficiencia en el uso de los recursos y el respeto al entorno.

Así, mientras disfrutas de tu próximo concierto o festival, recuerda que detrás de las luces y el sonido hay un esfuerzo por hacer las cosas de manera distinta. La sostenibilidad, al menos en el mundo del entretenimiento en vivo, ya no es una opción: es parte del show.

Por Editor

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