Cortesía

El economista Santiago Niño Becerra vuelve a encender el debate público con una reflexión tan directa como polémica. Esta vez, el experto ha utilizado su cuenta de X para lanzar una advertencia preocupante: la esperanza de vida dejará de crecer y podría incluso disminuir como consecuencia de los recortes en la sanidad pública y el avance imparable de la tecnología. Sus palabras, como siempre, no han dejado indiferente a nadie.

La reflexión surge a raíz de una jornada sobre longevidad celebrada en Barcelona, donde se discutieron los retos demográficos y económicos que enfrentan las sociedades modernas. Niño Becerra, fiel a su estilo claro y sin rodeos, quiso compartir su visión sobre un tema que afecta directamente a la calidad de vida de millones de personas.

El vínculo entre sanidad pública y longevidad

Para el economista, el aumento de la esperanza de vida que hemos vivido en las últimas décadas no es casualidad. “La esperanza de vida y la longevidad han alcanzado las cotas actuales debido a la expansión de la sanidad pública”, explica. Sin embargo, ese progreso está en peligro. Según Niño Becerra, el sistema sanitario público ha comenzado a retroceder debido a los altos costos que genera y a la creciente sofisticación de los procedimientos médicos.

“En consecuencia, creo que la esperanza de vida empezará a disminuir y solo aumentará para quien pueda pagar esos avances sanitarios”, sentencia. Una advertencia que pone de relieve la creciente brecha entre quienes pueden acceder a tratamientos de vanguardia y quienes dependen exclusivamente de los servicios públicos.

Esta idea conecta con una preocupación cada vez más extendida: la salud se está convirtiendo en un privilegio al alcance de unos pocos. Mientras los avances tecnológicos permiten tratamientos más personalizados y efectivos, su alto costo los hace inaccesibles para la mayoría. El resultado, según el economista, será una sociedad dividida no solo por ingresos, sino también por años de vida.

La tecnología: ¿aliada o enemiga del bienestar?

Otro de los puntos clave en el análisis de Niño Becerra es el papel de la tecnología. Lejos de ser una fuerza neutra, el economista sostiene que la automatización y la inteligencia artificial están reemplazando cada vez más horas de trabajo humano en numerosos sectores. Esto, a su vez, reduce los ingresos de una gran parte de la población y disminuye la recaudación de impuestos y cotizaciones sociales.

“Cada vez va a sustituir a más horas de trabajo humano en un mayor número de sectores, lo que implica que los ingresos de un gran número de personas van a descender y el importe de los impuestos liquidados y de las cotizaciones sociales pagadas va a ser cada vez menor”, detalla.

Esta dinámica genera un círculo vicioso: menos ingresos públicos significan menos recursos para financiar servicios esenciales como la sanidad, lo que a su vez profundiza las desigualdades. Para el economista, la tecnología podría ser una herramienta de progreso, pero solo si se gestiona adecuadamente.

Los dos requisitos para una sociedad próspera

Niño Becerra plantea que para que una sociedad disfrute de una situación económica confortable se necesitan dos condiciones fundamentales. La primera es que “la productividad se dispare a niveles difíciles de imaginar”. La segunda, que “los resultados de esa elevadísima productividad se repartan de modo que alcancen a toda la población”.

Sin embargo, el economista es tajante al afirmar que ninguno de estos requisitos se cumplirá. “Estos puntos no se van a dar porque la evolución de la tecnología lleva a una concentración del capital y de la riqueza, y tampoco existe una voluntad política de revertir la situación”, afirma.

Esta falta de voluntad política es, quizás, el aspecto más crítico de su análisis. Según él, los líderes políticos no están tomando las medidas necesarias para garantizar una distribución equitativa de los beneficios tecnológicos. En lugar de ello, se priorizan intereses económicos que perpetúan la desigualdad.

Un futuro de contrastes: menos población y más desigualdad

Mirando hacia el mañana, Niño Becerra no se muestra optimista. Su pronóstico es claro: “El mañana, en mi opinión, más probable es una caída de la población y de la esperanza de vida entre los no ricos, y una situación de subsistencia instalada en la capa inferior de la población, que será, de lejos, la más numerosa”.

Esta visión dibuja un escenario en el que la longevidad será un lujo reservado a unos pocos, mientras la mayoría enfrentará una vida más corta y precaria. La advertencia del economista resuena con fuerza en un contexto global donde las crisis sanitarias, económicas y climáticas ya están afectando a los sectores más vulnerables.

Para las mujeres, este análisis tiene implicaciones particulares. Ellas suelen ser las principales cuidadoras en los hogares y las más afectadas por los recortes en servicios públicos. Además, la brecha de género en salud y economía podría ampliarse si no se toman medidas correctivas.

Reflexiones finales: ¿qué podemos hacer?

Las palabras de Niño Becerra invitan a la reflexión. Si bien su análisis es pesimista, también sirve como llamado de atención. La relación entre economía, tecnología y esperanza de vida es compleja, pero no inevitable. La sociedad civil, los gobiernos y las empresas tienen un papel crucial en construir un futuro más equitativo.

Invertir en sanidad pública, regular la tecnología para que beneficie a todos y garantizar una distribución justa de la riqueza son pasos esenciales. Como mujeres, mantenernos informadas y exigir políticas que protejan nuestra salud y bienestar es más importante que nunca.

La longevidad no debería ser un privilegio, sino un derecho. Y aunque el panorama actual no sea alentador, la conciencia y la acción colectiva pueden marcar la diferencia. Como siempre, la información es poder, y entender estos debates nos permite tomar decisiones más informadas sobre nuestro futuro.

Otros artículos relacionados:

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *