Alivea Goncalves, hermana mayor de Kaylee Goncalves, una de las cuatro estudiantes de la Universidad de Idaho asesinadas en noviembre de 2022, despertó el lunes con un mensaje urgente de su padre: “Necesito que me llames lo antes posible”. El caso había entrado en una nueva y sorprendente fase: Bryan Kohberger, el hombre que se declaró culpable y fue condenado por la masacre el pasado julio, presentó una petición para retirar su declaración y desafiar su condena.
Kohberger, quien actualmente cumple cuatro cadenas perpetuas consecutivas en una prisión de máxima seguridad en Boise, Idaho, alega que fue “convencido de confesar falsamente” debido a una “asistencia ineficaz de su abogado”. Esta noticia ha reabierto heridas profundas en las familias de las víctimas, que apenas comenzaban a sanar.
La reacción de Alivea: entre la incredulidad y la furia
En una entrevista exclusiva, Alivea compartió sus sentimientos encontrados: “Inicialmente, se siente como un golpe en el estómago. Cuando pude leer su escrito, genuinamente quise reírme”. Y añadió: “Él está argumentando una defensa ineficaz, lo cual no podría estar más lejos de la verdad. Durante su audiencia de declaración, se le preguntó si tenía una defensa adecuada y dijo que sí”.
Alivea, quien se hizo famosa por su poderosa declaración de impacto en la sentencia de Kohberger, donde lo miró fijamente a los ojos mientras le hablaba, no se sorprende de este nuevo movimiento: “Este es exactamente quien siempre ha sido. El último tiro de dados siempre parece ser el más dramático, aunque no sea diferente de los anteriores”.
El dolor que no cesa: el impacto en las familias
La noticia ha revivido el trauma para Alivea y las demás familias. “Apesta que el sistema de justicia permita que un perpetrador continúe revictimizando a sus víctimas”, dijo. “Él nunca, nunca, nunca debería tener ese poder otra vez”.
Alivea también expresó su frustración con el sistema legal: “Hay muchas lecciones que aprender de esto, y aún más agujeros en el sistema de justicia para las víctimas. No sabía que el proceso de apelación era un juego completamente diferente”.
Justicia: una perspectiva personal
Cuando se le preguntó qué significa la justicia para ella, Alivea fue contundente: “No hay justicia, porque mi hermana nunca conocerá a dos de sus sobrinas. Nunca tendrá otro cumpleaños. No podrá comprar una casa, tener una familia ni viajar. No podrá disfrutar de buena comida”.
Antes del asesinato de su hermana, Alivea tenía una postura intermedia sobre la pena de muerte. Ahora, sus opiniones son extremas: “No creo que las personas declaradas culpables de asesinato, violación o agresión deberían tener tantos derechos como tienen. No creo que la cadena perpetua sea lo mismo que la pena de muerte”.
El peso de la conspiración y el acoso
Alivea también habló sobre las teorías de conspiración que rodean el caso y cómo han afectado su vida: “Ayer mismo recibimos amenazas de muerte. Hay personas que ven esto como entretenimiento, comentando ‘Oh, estoy emocionado’ o ‘Capítulo dos’. Eso me afecta más que los comentarios defendiéndolo, porque es una desconexión total de mi realidad”.
Y agregó: “No vean esto como entretenimiento. Kaylee era mi hermana de verdad. Recuerdo el día que nació, crecí con ella, jugábamos juntas, íbamos a la escuela juntas. Aún recuerdo el olor de su cabello, la forma en que reía. No es un personaje, es un ser humano real”.
Un llamado a la empatía
Alivea espera que la gente aprenda sobre las víctimas, no solo sobre el crimen. “Quiero que la gente conozca quiénes eran. Ethan, Xana, Madison y Kaylee eran personas reales con sueños y esperanzas”. Mencionó las fundaciones creadas en su memoria, como Ethan’s Smile y Made with Kindness, y animó a consumir contenido de true crime de manera responsable, no como entretenimiento, sino como una forma de educación y homenaje.
Alivea, quien ahora dedica horas cada día a recopilar información del caso para crear una base de datos imparcial, reflexiona: “Antes de esto, si alguien me hubiera presentado esta situación hipotéticamente, mi respuesta habría sido muy diferente. No creo que puedas conocerte realmente a ti mismo hasta que enfrentas lo impensable”.
Y concluye: “Sé que mi hermana tuvo una muerte triste, pero ella no es algo triste. Mientras yo viva, su nombre será recordado”.
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