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El mundo de la perfumería está en constante evolución, y Ramón Monegal, nariz de cuarta generación de la Casa Myrurgia, lo sabe bien. Desde su estudio en el Ampurdán, rodeado de 400 ingredientes, nos revela las claves de las tendencias actuales y cómo las notas gourmand han conquistado a las nuevas generaciones.

Notas gourmand: el dulce éxito de la temporada

Chocolate, pistacho, fresa y nata son solo algunas de las notas que marcan tendencia. Monegal explica que estas fragancias, antes relegadas a un papel secundario, ahora son protagonistas. “Las nuevas generaciones buscan olores que no se usaban antes, quieren una identidad propia”, afirma. Esta tendencia refleja un cambio generacional donde lo dulce y lo goloso se convierten en símbolo de individualidad.

El proceso creativo: del nombre al aroma

Para Monegal, el nombre de un perfume es el punto de partida. “Es como una novela, si no partes de algo te falta el criterio”, dice. Después, selecciona los ingredientes, decidiendo quiénes serán los protagonistas y quiénes los secundarios. Por ejemplo, el jazmín puede ser floral o animal según los actores que lo acompañen. Este enfoque narrativo da vida a fragancias únicas y memorables.

Ingredientes naturales vs. sintéticos

El perfumista defiende la combinación de ambos. Mientras los sintéticos ofrecen estabilidad y precio constante, los naturales aportan sofisticación y un “vaivén” que evoluciona con el tiempo. “Un sintético siempre huele igual, pero un natural tiene cientos de cuerpos químicos que lo hacen vivo”, explica. Esta fusión es clave para crear aromas que emocionen.

El perfume como expresión de identidad

Monegal recuerda una frase de Adolfo Domínguez: “Es peor encontrar a alguien con el mismo olor que con el mismo vestido”. Hoy, el cliente busca exclusividad y marcas poco distribuidas. El perfume no es un accesorio más, sino un mensaje de actitud. “Si tu actitud cambia, tu perfume debería adaptarse”, aconseja.

La importancia de la regulación y la historia

El perfumista aboga por una regulación similar a la del vino, indicando el año de producción, ya que los ingredientes naturales evolucionan. Además, destaca que un buen perfume debe contar una historia que atraviese el tiempo. “Shalimar original y Terre d’Hermès son ejemplos de fragancias excepcionales”, concluye.

En un mundo donde lo sintético domina, Monegal nos recuerda que la verdadera magia está en los ingredientes naturales y en la narrativa que los envuelve. Las notas gourmand son solo el principio de una nueva era en la perfumería.

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Por Editor

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