La industria manufacturera en México está viviendo un momento de redefinición histórica. Impulsada por el nearshoring, la digitalización acelerada y nuevas regulaciones, el sector busca no solo crecer, sino transformarse. En este escenario, un cambio silencioso pero poderoso está tomando fuerza: la consolidación del liderazgo femenino como un pilar estratégico para la competitividad. Ya no se trata solo de una cuestión de representatividad, sino de una ventaja de negocio tangible en la era digital.
Los números comienzan a reflejar esta evolución. Según el informe Board Monitor México 2025 de la firma global de búsqueda de líderes Heidrick & Struggles, el 46% de los nuevos nombramientos en los consejos de administración de empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores durante 2024 fueron mujeres. Esto marca un salto significativo frente al 33% registrado en 2023. “El avance en la participación de mujeres en los consejos directivos en México demuestra que las organizaciones están evolucionando en su forma de entender el liderazgo”, afirmó Eduardo Inestrillas, socio de Heidrick & Struggles en la Ciudad de México.
Del consejo a la planta: la brecha que persiste
Sin embargo, el camino hacia una transformación genuina aún tiene obstáculos. El mismo estudio señala que, pese al avance en los niveles más altos de gobernanza, existe una brecha persistente en los niveles operativos y ejecutivos medios, donde se toman las decisiones del día a día. Áreas críticas como manufactura, operaciones y cadena de suministro siguen teniendo una representación femenina limitada en puestos de mando. Los datos del INEGI lo confirman: aunque las mujeres constituyen el 36.3% de la fuerza laboral en las industrias manufactureras, su presencia en roles de liderazgo dentro de estas áreas específicas no es proporcional.
Esta desconexión revela un desafío clave: trasladar la diversidad desde la sala del consejo hasta la planta de producción. Las empresas más visionarias están entendiendo que la diversidad de pensamiento es crucial para innovar en procesos, adoptar nuevas tecnologías como la automatización y la inteligencia artificial, y gestionar cadenas de suministro complejas. Un consejo diverso puede trazar la estrategia, pero se necesitan líderes con perfiles diversos en toda la estructura para ejecutarla con éxito en un entorno industrial cada vez más tecnificado.
La buena noticia es que la mentalidad está cambiando. El estudio de Heidrick & Struggles destaca que en México, el 38% de los CEOs y consejeros consideran la renovación de sus consejos una prioridad estratégica, una cifra por encima del promedio global. Además, el 58% reconoce que la búsqueda de perfiles diversos responde a la necesidad de reflejar mejor a sus grupos de interés y enfrentar los retos del futuro. Esto ya no es visto como una cuota que cumplir, sino como una estrategia de resiliencia y crecimiento.
Para las profesionales que aspiran a liderar en este sector, el mensaje es claro: el futuro pertenece a quienes combinen el conocimiento industrial tradicional con nuevas habilidades digitales, pensamiento ágil y una capacidad comprobada para gestionar equipos diversos. La manufactura del mañana, más conectada y automatizada, requiere un liderazgo inclusivo que sepa aprovechar todo el talento disponible. El avance en los consejos es un primer paso fundamental, pero el verdadero triunfo para la industria mexicana llegará cuando la transformación sea completa, desde la alta dirección hasta el corazón operativo de las fábricas.

