La salud del corazón es un pilar fundamental para el bienestar integral, especialmente para las mujeres, quienes a menudo priorizan el cuidado de los demás antes que el propio. En México, una condición cardíaca silenciosa pero muy frecuente, la fibrilación auricular, afecta a aproximadamente 2.5 millones de personas. Afortunadamente, la innovación médica no se detiene, y ahora el país recibe una tecnología de vanguardia que promete revolucionar su tratamiento: la ablación por energía de campo pulsado (PFA), desarrollada por Johnson & Johnson MedTech.
Esta nueva opción terapéutica está indicada específicamente para pacientes con fibrilación auricular paroxística (episódica) que no han respondido a los fármacos antiarrítmicos tradicionales. La Dra. Edurne Sandoval, gerente médico en México para MedTech de Johnson & Johnson, destacó la importancia de este hito: “Con este lanzamiento, México se une a los países del mundo y de Latinoamérica que ya cuentan con esta innovación de clase mundial… abriendo una etapa llena de oportunidades para acercar a más pacientes en México a tratamientos más precisos, más seguros y eficientes”. Los primeros procedimientos con esta tecnología ya se han realizado en instituciones de salud líderes en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Pero, ¿en qué consiste exactamente esta innovación y por qué es tan relevante? La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más común y ocurre cuando las cámaras superiores del corazón (aurículas) laten de manera desorganizada y rápida. Los tratamientos de ablación convencionales, como la radiofrecuencia o la crioablación, utilizan calor o frío extremo para crear cicatrices en el tejido cardíaco que causa el ritmo irregular. La gran diferencia de la tecnología de campo pulsado es que emplea pulsos eléctricos de alto voltaje y corta duración. Estos pulsos actúan de manera selectiva sobre las células del músculo cardíaco responsables de la arritmia, a través de un proceso llamado electroporación irreversible, sin generar un efecto térmico significativo.
Esta precisión es la clave de sus beneficios. Al ser un procedimiento mínimamente térmico, reduce considerablemente el riesgo de dañar estructuras cercanas y sensibles al calor, como el esófago o los nervios frénicos (que controlan el diafragma). Esto se traduce en un perfil de seguridad mejorado para el paciente, menos dolor postoperatorio y, potencialmente, una recuperación más rápida. En cuanto a eficacia, los datos clínicos son alentadores. Estudios internacionales como el inspIRE en Europa y el admIRE en Estados Unidos han mostrado resultados consistentes. En el estudio europeo, no se reportaron eventos adversos primarios y el 80% de los pacientes se mantuvo libre de recurrencia de la arritmia después de un año de seguimiento.
La llegada de esta tecnología a México representa un avance significativo en la cardiología intervencionista. No solo equipara al país con los estándares de tratamiento de centros de referencia mundial, sino que ofrece una alternativa más segura y eficaz para miles de personas, en su mayoría adultos mayores, que viven con los síntomas y riesgos de la fibrilación auricular. Para las mujeres, que son cuidadoras por excelencia, entender estas innovaciones es crucial, pues permite tomar decisiones informadas sobre la salud propia y la de sus seres queridos, recordando que el cuidado cardíaco es una parte esencial de una vida plena y saludable.
Imagen: Foto de Anna Shvets en Pexels

