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La cita era a las 19:00 de la tarde. El lugar, un céntrico hotel de Madrid, un pequeño palacio con más de un siglo de historia que fue construido en 1886. Está ubicado en pleno corazón del barrio de Chamberí, pero el ritmo frenético que siempre impone la capital se había detenido. En su jardín, un pequeño oasis que invita a la pausa, un inconfundible aroma a lavanda impregnaba el ambiente. También en una de las salas, donde cada rincón anticipaba que no se trataba de una reunión más.

Estaba a punto de presentarse ABBI Collection, una firma que no nace como una marca, sino como una historia extraordinaria de una familia, de un campo, de una forma de entender lo cotidiano —desde el cuidado y el detalle—, y de una filosofía de vida. No es ningún secreto que los mejores momentos se comparten; y las hermanas Mercedes e Isabel de Ipiña Sánchez querían hacerlo junto a muchos familiares y amigos.

Sus invitados, de hecho, fueron puntuales y no tardarían en llegar. Una de las primeras fue Nieves Álvarez, impecable con un look casual —vaqueros y una estilosa chaqueta—. La modelo se acercaba al stand para descubrir algunas de las velas —decoradas con un degradado que imita el atardecer sobre un campo de lavanda—, pillow mists y home sprays de ABBI. “¡Qué top!”, comentaba.

Tampoco quisieron faltar la estilista Cristina Reyes y la presentadora Patricia Cerezo. Feliz de haber estrenado una nueva temporada del programa Aquí se hace, en Telemadrid, aparecía junto a su marido, Kiko Gámez, con quien se dio el ‘sí, quiero’ el pasado verano en Madrid. A ellas se unían muchas chicas de moda, que marcan tendencia en las redes sociales —y, también, mucho más allá de ellas—, como Victoria Federica; las hermanas Nadja, Lola y Nina Mijatovic; Manuela Ochoa Gómez-Acebo; Blanca Fernández de Araoz —de Blanche Vintage—; Carmen Roldán —fundadora de Copines—; Blanca Basagoiti; Aina y Gadea Nowack o Melín Martínez de Irujo —acompañada de su madre, Rocío de la Fuente Ibáñez—. Pronto iban a descubrir los detalles de un proyecto muy especial.

Cuando los invitados ya habían podido respirar ese aire de lavanda, Mercedes e Isabel tomaban la palabra para acercarnos al universo de ABBI, que, por unas horas, había transformado el hotel por completo. “Nace en nuestra casa, en nuestros campos, donde hacemos toda la producción, recogemos la lavanda, la preparamos, hacemos el destilado…”, y, después de todo ese proceso, se crean estos productos, que lo que buscan es llenar nuestro hogar con un “aroma que pueda dar calma, paz y tranquilidad”. Porque está demostrado que esta planta tiene unas propiedades extraordinarias, invitando al descanso, reduciendo el estrés y ayudando al equilibrio emocional.

Además, su nombre no es casual, como ellas mismas nos desvelaban. Esconde un bonito homenaje a su añorada bisabuela, a la que todos sus bisnietos llamaban, cariñosamente, ‘abbi’. “La lavanda está en su casa y hemos tratado de que refleje todo lo que ella nos ha enseñado, no sólo en el cuidado el detalle, sino la elegancia, la sutileza”; y esos valores, como la unión familiar, que solo pueden transmitirse de generación en generación. Ella es el punto de partida y la ‘brújula’ que inspira la naturalidad, la sencillez y la sensibilidad con la que ha nacido ABBI. Un legado que va más allá del recuerdo para llenar ahora cualquier hogar de belleza y serenidad.

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Por Editor

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