¡Hablemos de peinados italianos! Cuando supimos que la nueva edición de Vogue World 2026 se llevaría a cabo en Milán, era evidente que el estilo italiano, sus musas y diseñadores se convertirían en el foco de todas las conversaciones. Pero más evidente aún era que los beauty looks acompañarían la historia como siempre lo han hecho: no para opacar las prendas, sino para realzarlas y hacerlas lucir con aún más fuerza.
Una característica que define por completo la estética de la chica italiana es el arte de lucir impecable, pero hacerlo de manera aparentemente despreocupada. Similar al effortless chic, pero revisitado bajo el concepto de sprezzatura: un término acuñado en 1528 por Baltasar Castiglione en su famosa obra El Cortesano, que hace referencia a aquello que se ve elegante y sofisticado, pero parece haber sido conseguido sin esfuerzo.
Características como esta llegaron a la pasarela de Vogue World 2026, presentada en la emblemática Galleria Vittorio Emanuele II y dividida en cinco actos bajo una misma temática: “Donde el futuro se construye a mano”. El resultado fue un desfile en el que los peinados italianos reinterpretaron algunos de los códigos de belleza más reconocibles de Italia.
Acto 1: La revolución artesanal
El primer acto arrancó con Gigi Hadid bajo el título La revolución artesanal. Aquí vimos desfilar a modelos con looks de brocados y textiles con estampados recargados, llenos de detalle. Sin embargo, el beauty look buscó el balance perfecto y optó por pieles luminosas, mejillas rosadas de efecto natural y peinados que hoy gobiernan las tendencias de cabello de Otoño-Invierno 2026.
La propuesta fue una estética desenfadada con trenzas bajas y despeinadas, cabello suelto y sutilmente esponjado, ondas imperfectas y coletas sujetadas con ligas. Un giro relajado que personifica a la perfección esa sprezzatura de la que hablamos y que nos recuerda a musas de estilo como Claudia Cardinale en los años 60, hoy llevada a la pasarela por modelos como Vittoria Ceretti.
Acto 2: Elegancia andrógina
El segundo acto llegó para demostrar una estética más andrógina, en la que las modelos, enfundadas en trajes perfectamente cortados en tonos que iban del gris Oxford al azul marino, llevaron recogidos italianos pulidos, sin un pelo fuera de lugar, rayas laterales y un efecto mojado.
Aunque para muchos puede parecer una tendencia de belleza completamente moderna, este acabado nos remonta a la sensualidad de las campañas de Monica Bellucci para Dolce & Gabbana en los años 90. Todo esto se combinó con sombras smokey eyes y labios burdeos que contrastaban a la perfección con la estética pulida. ¿El resultado? Uno de los peinados italianos más elegantes de Vogue World 2026, donde cada detalle se convierte en el verdadero protagonista.
Acto 3: Made in Italy
Bautizado como Made in Italy, el tercer acto fue uno de los más estridentes de todos. Aquí, los beauty looks acompañaron a las prendas a la perfección y, como vimos en los estilismos, existió un claro contraste entre propuestas coloridas y maximalistas y looks más casuales para pasear con una bicicleta –literalmente–. Los peinados y maquillajes siguieron esta misma receta, pero se guiaron por un mismo punto de referencia: los años 60.
Desfilaron desde el recogido italiano clásico –tipo moño banana–, con crepé minimalista, que nos recuerda al estilo sesentero de Claudia Cardinale, con flecos sutiles y de lado, hasta modelos como Imaan Hammam y celebridades como Cardi B, quienes llevaron afros y melenas esponjadas que mezclaban los rizos desenfadados de Sophia Loren con el volumen característico de Virna Lisi. Aquí, el maximalismo se vivió de pies a cabeza, al más puro estilo italiano.
Acto 4: Experimentación capilar
El acto 4 se caracterizó por ser, desde mi punto de vista, uno de los más experimentales de todos. Aquí no solo desfilaron chamarras extra grandes y abrigos con textura de casas italianas como Moncler y Bottega Veneta, sino que estos acompañaron sus vibrantes colores con labios en tonos inesperados –del amarillo al rosa– y manicuras igualmente vibrantes.
En otros looks, fue el cabello el que siguió esta misma línea de color, con bobs extra cortos y flecos acompañados de peinados wet look en tonos como platino, amarillo e incluso azul cobalto. Mi favorito fue el de Alex Consani, quien lo llevó junto a un maquillaje minimalista tipo makeup no makeup, dejando que el fleco recto fuera el protagonista. Un look que, casi como un “cabello de juguete”, nos recuerda a los estilismos tipo bouffant de la actriz italiana Virna Lisi circa 1960.
Acto 5: Cierre de ensueño
Para cerrar, el acto 5 –y mi favorito sin lugar a dudas– presentó en vivo a Alicia Keys, mientras las modelos caminaron con estilismos femeninos, acompañados por uñas nacaradas, sombras llenas de brillo, gloss nude o coral e iluminadores plateados sobre nariz y pómulos. Una apuesta que enaltecía a la perfección la estética más fairy, con vestidos de encaje blanco.
Los peinados, claro está, no se quedaron atrás: medios recogidos con mechones sueltos y ondas de apariencia natural que, si hace décadas musas italianas como Stefania Sandrelli u Ornella Muti llevaban como sello personal, hoy vemos triunfar entre las expertas de estilo y amantes de la belleza por igual.
Conclusión: La esencia de los peinados italianos
Y es que quizá ahí está la verdadera esencia de los peinados italianos: en no tratar de llevar un cabello perfecto, sino de encontrar el punto medio entre lo pulido y lo relajado que hace que un look parezca, precisamente, como si no hubiera requerido ningún esfuerzo. Esta filosofía, que ha conquistado las pasarelas de Vogue World 2026, es la que hoy inspira a mujeres de todo el mundo a abrazar su belleza natural con un toque de sofisticación despreocupada.
Si quieres adoptar este estilo, recuerda: menos es más, y el secreto está en dejar que algunos mechones escapen del recogido, en optar por texturas suaves y en no obsesionarte con la perfección. Así, lograrás ese aire italiano que tanto enamora.

