El nuevo mapa del robo de carga: cuando el camión detenido deja de ser el camión seguro

El robo de carga en México está cambiando de forma silenciosa pero contundente. De acuerdo con el reporte del segundo trimestre de 2026 de Overhaul, firma global especializada en inteligencia de riesgo y visibilidad de la cadena de suministro, los robos a unidades estacionadas aumentaron 5.3 puntos porcentuales y ya representan el 39.3% de los casos. En contraste, la intercepción de unidades en tránsito, aunque sigue siendo la modalidad más frecuente con el 58.8% de los incidentes, registró una caída de 6.2 puntos porcentuales en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Este movimiento tiene implicaciones directas para la planeación logística y los costos del sector. Muchos de estos incidentes ocurren en las llamadas “cachimbas” o “huachicoleras”, zonas de alto riesgo que muestran una tendencia al alza desde la segunda mitad de 2024. El cambio no está en el volumen de los incidentes, sino en el lugar donde ocurren, lo que obliga a las empresas a replantear sus estrategias de seguridad y rutas de distribución.

El reporte también revela que el robo no es aleatorio: sigue patrones por temporada, corredor logístico, tipo de mercancía e incluso por horario. Alimentos y Bebidas se mantuvo como la categoría más afectada, con el 30% de los robos registrados durante el trimestre. Le siguieron los productos Misceláneos (11%), Autos y autopartes (9%), Construcción e Industrial (9%) y Combustible (7%). Al comparar con el segundo trimestre de 2025, los mayores incrementos se observaron en Agro, Misceláneos, Autos y autopartes, Combustible y Metales, lo que refleja cómo la delincuencia adapta sus objetivos a productos con alta demanda y valor en el mercado.

En el caso de los metales, los principales objetivos fueron acero, aluminio y cobre; mientras que en autos y autopartes destacaron llantas, refacciones, camionetas pickup y SUVs. La información detallada por categoría permite a las empresas anticipar riesgos y proteger mejor sus operaciones, especialmente en un entorno donde la delincuencia muestra una capacidad de adaptación cada vez más rápida.

El comportamiento del sector agro ilustra con claridad cómo los factores estacionales influyen en el riesgo. Entre mayo y septiembre, cuando aumenta la demanda de fertilizantes y pesticidas, el robo en esta categoría se intensifica: durante el segundo trimestre de 2026 concentró el 6% de los robos a nivel nacional, cuatro puntos porcentuales más que un año antes. El patrón operativo también resulta consistente: el 78% de los robos de Agro ocurrieron mediante la interceptación de unidades en tránsito, y los tractocamiones concentraron la mayor parte de los incidentes.

Esta información, lejos de ser solo estadística, se convierte en una herramienta valiosa para fortalecer la gestión del riesgo y la planeación operativa de las empresas que dependen de la cadena de suministro en México. Conocer las ventanas de riesgo, los corredores más peligrosos y los horarios críticos permite diseñar estrategias más efectivas para proteger la mercancía y reducir pérdidas.

Por Editor

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