Naomi, de 28 años, estaba emocionada por su nueva relación, pero también llena de ansiedad. Quería definir la relación, pero temía dar el primer paso. Después de varias situaciones que terminaron mal al expresar sus sentimientos, recurrió a ChatGPT para pedir consejo. La IA la animó a ser honesta y le ofreció guiones para iniciar la conversación. Funcionó: su pareja sentía lo mismo y formalizaron su relación. Más tarde, cuando sintió la necesidad de decir “te quiero”, lo hizo sin ayuda de la IA, y la relación floreció.
Naomi es parte de una creciente tendencia de mujeres que usan inteligencia artificial para redactar mensajes en situaciones que suelen generar ansiedad o miedo al rechazo. Un informe de OpenAI reveló que entre enero de 2024 y septiembre de 2025, la proporción de mujeres usando ChatGPT aumentó del 37% al 52%. Las mujeres tienden a usarlo para escribir, mientras que los hombres lo usan más para tareas técnicas.
¿Por qué las mujeres recurren a la IA?
Kathleen Ross, coach de liderazgo y consultora de IA, explica: “Los hombres pueden ser directos y ser percibidos como decididos y seguros. Las mujeres que dicen lo mismo pueden ser vistas como frías, agresivas o emocionales”. Esta brecha en la percepción lleva a muchas a sobrepensar sus palabras. Con la ayuda de la IA, algunas logran comunicarse con claridad y confianza.
En el trabajo: cómo la IA ayuda a las mujeres a ser más asertivas
Sam, de 34 años, lidera un equipo mayoritariamente masculino y mayor. Solía preocuparse por ser percibida como “mandona” o “emocional”. Entrenó a ChatGPT para redactar respuestas que reflejaran su autoridad sin perder la empatía. Cuando un colega intentó culpar a su equipo, ella usó la IA para estructurar una respuesta clara y calmada, señalando que la responsabilidad era de él. Su jefe apoyó su postura. “Ya ni siquiera necesito usar ChatGPT”, dice.
Gabrielle, de 35 años, también usa IA para sonar más firme. Cuando su casero dejó una lavadora nueva afuera de su puerta sin instalar y le cobró la instalación, ella investigó la ley y usó IA para redactar una respuesta citando la normativa. Exigió un reembolso y amenazó con descontarlo de la renta. Funcionó: el casero no se opuso.
¿Es la IA la solución perfecta?
No. El desplazamiento laboral, el impacto climático, los riesgos de privacidad y la dependencia tecnológica son preocupaciones reales. Pero usar la IA para aprender a defendernos podría ser una forma temporal de integrar esta tecnología en nuestras vidas: no para desconectarnos del mundo, sino para prepararnos hasta que estemos listas para enfrentarlo de frente.
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