Imagen ilustrativa

La pérdida de peso es uno de los temas de salud más complejos, especialmente para las mujeres. No se trata solo de contar calorías o de tener disciplina; el cuerpo femenino está gobernado por un delicado equilibrio hormonal que cambia a lo largo de la vida. Hablamos con el Dr. Luis Dorado, especialista en Nutrición Clínica y Manejo Integral de la Obesidad, para entender por qué el enfoque tradicional falla y cómo podemos lograr resultados reales y sostenibles.

Más allá de la disciplina: la ciencia detrás del metabolismo femenino

Durante años, se nos ha dicho que para bajar de peso solo necesitamos fuerza de voluntad. Pero la realidad es mucho más compleja. El Dr. Dorado explica: “Si entendemos que la mujer tiene diferentes etapas de vida, veremos que el rol de las hormonas y el metabolismo van de la mano”. Enfermedades como el síndrome de ovario poliquístico, la endometriosis o los cambios en la menstruación están directamente relacionados con alteraciones hormonales que afectan el peso.

El impacto de las hormonas en cada etapa

Desde la pubertad hasta la menopausia, las hormonas femeninas influyen en el apetito, la energía y la forma en que el cuerpo almacena grasa. “Muchas mujeres reportan cambios en el apetito antes del periodo, lo que puede estar relacionado con deficiencias nutricionales o alteraciones hormonales”, señala el especialista. Si solo se trata como un tema de alimentación, se genera un círculo vicioso: “Intento cuidarme, pero tengo más hambre, no veo resultados y me frustro”.

La medicina del estilo de vida: un enfoque personalizado

El Dr. Dorado insiste en que cada paciente es único. “Debemos centrarnos en la persona. Factores como la falta de sueño, el estrés laboral, la ansiedad y hasta las relaciones personales afectan el cortisol, el ciclo menstrual y el metabolismo”. La clave está en la medicina del estilo de vida, que va más allá de recetar pastillas o dietas genéricas.

Factores que a menudo se pasan por alto

  • Sueño: La falta de descanso eleva el cortisol y altera las hormonas del hambre.
  • Estrés: El estrés crónico puede provocar aumento de peso y antojos.
  • Deficiencias nutricionales: Por ejemplo, la falta de hierro causa fatiga y dificulta el ejercicio.
  • Genética: Algunas personas tienen predisposición a ciertos desequilibrios metabólicos.

“La obesidad no es tu culpa”

Uno de los mensajes más poderosos del Dr. Dorado es que la obesidad no es falta de voluntad. “Es una enfermedad compleja con múltiples orígenes. Cuando los pacientes lo entienden, se sienten liberados y desaparecen los problemas psicológicos y de imagen corporal”.

Señales de alerta y cuándo acudir al médico

El especialista recomienda no esperar a que los síntomas empeoren. “Cambios en la menstruación, acné, aumento de vello, cambios en la piel, mayor apetito o aumento de peso son señales de alerta”. Las mujeres deben tener vigilancia ginecológica desde los nueve años para detectar posibles desequilibrios a tiempo.

Conclusión: el camino hacia un peso saludable

Perder peso de forma sostenible requiere entender tu cuerpo, tus hormonas y tu contexto. No se trata de castigarte con dietas extremas, sino de trabajar con un especialista que aborde las causas reales. Como dice el Dr. Dorado: “Si no encuentro la causa de la obesidad, no la estoy tratando”.

Otros artículos relacionados:

Por Editor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *