¿Qué es la receptividad uterina?
La receptividad uterina, o endometrial, es la capacidad del útero para permitir que un embrión se implante y comience a gestarse. Con los avances en reproducción asistida, especialmente la fecundación in vitro (FIV), se ha profundizado en cómo el endometrio influye en el éxito de un embarazo.
El papel del endometrio en la fertilidad
El endometrio es el revestimiento interno del útero y su función principal es interactuar con el embrión para facilitar su implantación. Este tejido es dinámico y experimenta cambios durante el ciclo menstrual, preparándose para el embarazo y desechándose durante la menstruación si no hay fecundación.
La ventana de implantación
La receptividad endometrial se refiere a un estado específico del endometrio donde las condiciones son ideales para que ocurra la implantación embrionaria. Este estado ocurre solo durante unos días específicos del ciclo menstrual, entre 5 y 7 días después de la ovulación, conocido como la ventana de implantación.
¿Cómo se evalúa la receptividad uterina?
La manera más común de evaluar la receptividad uterina es a través de ecografías que miden el grosor del endometrio. Un grosor ideal para la implantación se sitúa entre 8 y 12 mm, con un aspecto trilaminar. Si el grosor es menor a 6 mm o excesivamente grueso, las probabilidades de gestación son más bajas.
Causas de baja receptividad endometrial
Existen múltiples factores que pueden afectar la receptividad del endometrio, y en ocasiones no se logra identificar una causa específica. Esto puede resultar en diagnósticos de esterilidad de origen desconocido. Las pruebas tradicionales como ecografías y histeroscopias han sido útiles, pero hoy en día, hay técnicas más avanzadas que permiten un análisis más detallado.
Pruebas genómicas y microbiota endometrial
- Test ERA: Una prueba molecular que evalúa la expresión de 248 genes relacionados con la receptividad.
- Test EMMA y ALICE: Análisis de la microbiota endometrial para conocer mejor la flora intrauterina.
Estrategias para mejorar la receptividad
Una vez que se ha evaluado la receptividad uterina, se pueden implementar diversas estrategias para mejorar las posibilidades de embarazo:
- Uso de fármacos que mejoran la circulación sanguínea hacia el endometrio.
- Adopción de un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada que favorezca la salud reproductiva.
- Realización de pruebas adicionales para determinar causas subyacentes de baja receptividad.
La importancia de una buena perfusión endometrial
La doctora Laura García de Miguel, experta en fertilidad, señala que la correcta perfusión endometrial es crucial para la implantación. Si no hay suficiente flujo sanguíneo, no importa cuántas hormonas se administren, el endometrio no crecerá adecuadamente.
Alimentación y receptividad endometrial
No hay una dieta específica que garantice la implantación, pero ciertos patrones alimenticios, como la dieta mediterránea, pueden ayudar a mejorar la receptividad y el equilibrio hormonal.
¿Y qué pasa con el grosor del endometrio?
Un endometrio se considera receptivo cuando tiene un grosor de entre 8 y 12 mm y presenta un aspecto trilaminar. Si es demasiado grueso, las probabilidades de implantación disminuyen.
Consejos para mejorar el grosor endometrial
Si deseas mejorar la receptividad de tu endometrio y aumentar tus posibilidades de embarazo, considera seguir estos consejos:
- Realizar ejercicios regularmente.
- Consumir alimentos ricos en antioxidantes.
- Reducir el estrés mediante técnicas de relajación.

