Imagina despertarte un sábado por la mañana, pedirle a tu asistente virtual que compre todos los regalos navideños mientras tú disfrutas de un café tranquila, y que al final del día todo esté resuelto. Suena como el futuro que merecemos, ¿verdad? Pues aunque esta escena parece sacada de una película de ciencia ficción, varias empresas tecnológicas están trabajando para hacerla realidad. Sin embargo, la verdad es que los agentes de inteligencia artificial aún no están preparados para convertirse en nuestros compradores personales a tiempo completo. La promesa de las compras automatizadas sigue siendo eso: una promesa que necesita más tiempo para cumplirse.

OpenAI, Google, Amazon y otros desarrolladores de chatbots con IA están en negociaciones constantes con grandes minoristas para resolver problemas fundamentales. Según ejecutivos de siete empresas tecnológicas y de comercio electrónico que hablaron con WIRED, el principal desafío está en limitar los costosos errores de estos agentes y determinar qué datos deben compartirse para que funcionen correctamente. Las funciones disponibles actualmente requieren mucha intervención humana, son lentas o solo funcionan con un número limitado de productos. En una prueba realizada este mes, algo tan simple como añadir huevos al carrito de Amazon le tomó al agente de IA del navegador Opera 45 segundos, mientras que hacerlo manualmente en la app de Amazon tomó solo un tercio de ese tiempo. Esto nos muestra que, por ahora, nuestras propias manos siguen siendo más eficientes que los bots más avanzados.

Las encuestas revelan datos interesantes sobre nuestras expectativas: el 60% de los consumidores estadounidenses planea usar IA para ayudar en sus compras, el 20% dejaría que un agente se encargue completamente de las compras cotidianas, y solo el 25% prefiere comprar sin ayuda generativa. Las proyecciones a largo plazo son optimistas, con McKinsey estimando que para 2030 se generarán hasta un billón de dólares en ventas mediante compras asistidas por IA solo en Estados Unidos. Para impulsar este futuro, ya vemos colaboraciones prometedoras: OpenAI se asoció con Walmart para que pronto los usuarios de ChatGPT puedan comprar directamente desde el chat, mientras que Google presentó agentes capaces de completar formularios de pago online e incluso llamar a tiendas para consultar precios. Aunque estos prototipos son alentadores, todavía estamos lejos de la experiencia ‘mágica’ que todos esperamos.

Mientras las empresas resuelven estos desafíos técnicos y de confianza, nosotros seguimos siendo los mejores compradores de nuestras propias vidas. Estas fiestas, puedes usar los chatbots para inspirarte con ideas de regalos o comparar precios, pero probablemente quieras mantener el control final sobre qué comprar y para quién. Después de todo, ¿realmente queremos culpar a un bot si a nuestra mejor amiga no le gusta el regalo que ‘eligió’ para ella? La tecnología avanza rápido, pero la conexión humana en la elección de regalos sigue siendo insustituible. Quizás el próximo año sí podamos delegar más responsabilidades a la IA, pero por ahora, disfruta del proceso de elegir personalmente esos detalles especiales para tus seres queridos.

Por Editor